Wednesday, October 12, 2016

Al Qaeda se dirige a implantar su soñado proyecto político en Siria

Residentes del barrio Al-Sakhour de Alepo sostienen banderas de Al Nusra para celebrar la toma de Idlib, el 24 de abril de 2015 (Reuters).




 An interview with El Confidential.
¿Futuro actor de negociación? 
La reciente operación antiterrorista de Estados Unidos y Rusia para terminar con Daesh y JFS podría lograr el efecto contrario. “En términos de propaganda, sólo va a fortalecer a JFS. No va a desarraigar a al Nusra de la oposición, de hecho va a conseguir más apoyo local y les va a atrincherar todavía más dentro de la población”, declara a El Confidencial Ammar Abdulhamid, un activista y escritor sirio que reside desde hace años en Estados Unidos. “La gente percibe la operación como una traición de América que ahora se alía con Rusia, al Assad e Irán en contra de nosotros”. “Con sus fracasos, Estados Unidos ha conseguido apoyar el proyecto de Al Qaeda en Siria, del mismo modo que apoyó el proyecto de ISI en Irak”.
En los últimos meses, JFS ha acometido algunos cambios para allanar la senda política. La ruptura con Al Qaeda en julio, el cambio de nombre o una mayor visibilidad en los medios, busca ganar el apoyo de todas las brigadas opositoras pero también un lavado de cara que les permita acceder a una futura pacificación. Por primera vez, el líder de la facción al Jolani mostraba abiertamente su rostro en televisión, así como el encargado de las relaciones externas, Abu Sulayman, que ofrecía entrevistas a CNN. Y éste es el éxito de la nueva yihad que, debido a su exitosa estrategia, pero también a la incapacidad de la comunidad internacional para poner fin a la guerra, consiguen consolidar su presencia como un actor político.
Abdulhamid asume que las zonas rebeldes de Siria, en concreto Idlib y Alepo, serán “enclaves de la Sharia” gobernados por grupos yihadistas. “En la futura partición del país, nos guste o no, habrá áreas que van a estar bajo el control de los yihadistas”. La población que vive en esas ciudades “son más proclives a aceptar un liderazgo de Al Qaeda o Jabhat al Nusra porque llevan tres años bajo el régimen de la Sharia. (…) Esto va a ayudar a grupos como Ahrar al Sham o JFS a introducir su proyecto político”. Por ello, en un futuro proceso de pacificación, Abdulhamid cree que Al Qaeda podría incluso ser uno de los actores con los que negociar. “Tenemos que aceptar que en algunas áreas sobre el terreno la fuerza política será Al Qaeda y otros yihadistas. Porque, o (la comunidad internacional) introduce en Siria a 50.000 soldados británicos, iraníes o americanos para expulsar a los yihadistas o nadie va a poder revertir esta tendencia”.